Boyacá, es el primer departamento productor de polen de Colombia.

Gracias a la diversidad de flora que existe en este departamento y  la excelencia genética de las abejas africanizadas, es que hoy por hoy, somos  los mayores  productores  de polen del país.
Cada grano de polen, ha sido recolectado de cientos de flores de diversas especies, que dan un sabor, color y olor, exquisito para aficionados y conocedores de los productos apícolas.
A continuación compartimos con ustedes una publicación de la sociedad Colombiana de Apiterapia, que habla sobre el polen de abejas colombiano.

Polen de abejas colombiano: alimento de alto valor nutricional y terapéutico

Los productos de la colmena han sido consumidos por la humanidad desde sus mismos inicios. Existe un gran cuerpo de evidencia que muestra que los primeros asentamientos humanos consumían estos productos; no sólo se han utilizado como alimentos, desde hace siglos han sido utilizados por sus bondades terapéuticas (1–3). Dentro de los productos de la colmena se encuentran la miel de abejas, el polen, la jalea real y los propóleos.

El polen de abejas es el resultado de la aglutinación de los granos de polen de las flores combinado con néctar y productos enzimáticos de las abejas (4). De acuerdo a la población de plantas que se encuentran en la región en la cual se cosecha el polen, así mismo varía su composición, es decir, existen múltiples variedades de polen de abejas. El polen de abejas como alimento se emplea en diferentes presentaciones: polen de abejas, combinado con miel de abejas, extracto etanólico y como parte del pan de abejas. A pesar de que no se consume con la misma frecuencia que la miel, no por ello deja de ser interesante. Como se presentará más adelante, se trata de un alimento de alto valor biológico y terapéutico.

Colombia: escenario perfecto para la producción de polen de abejas

Colombia es un país con una amplia diversidad de especies vegetales gracias a su ubicación privilegiada que le permite contar con todos los pisos térmicos (5). Esta característica es especialmente importante en términos de la producción de polen por la posibilidad de acceder a diferentes variedades derivadas a su vez de distintas especies. El polen de abejas colombiano es valorado en el mundo por su diversidad floral a pesar de su escasa producción. Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en Colombia pueden recolectarse 2.000 toneladas de polen de abejas al año. A pesar de la potencialidad que tiene Colombia, la biodiversidad y la potencialidad que posee, ocupa el puesto 64 en el mundo en términos de colmenas instaladas. En efecto existe un interés limitado de la comunidad política, industria e incluso de la sociedad en general sobre el cuidado y cultivo de las abejas. A pesar de ello con el tiempo ha habido un incremento progresivo en las colmenas instaladas (ver figura 1).

El polen de abejas de diferentes regiones de Colombia es particularmente rico en especies vegetales, más de 80 variedades diferentes pueden aportar a su composición, varias de ellas con propiedades terapéuticas relevantes (6). El impulso en el estudio y producción del polen de abejas en Colombia debería ser una prioridad mediante la generación de políticas públicas. En términos de investigación de los usos del polen sobre la salud humana, la Sociedad Colombiana de Apiterapia se encuentra realizando investigaciones que permitan entender sus efectos e impulsar sus usos.

El polen de abejas contiene varios compuestos bioactivos

La composición del polen puede variar, en buena medida esto se explica por las variedades florales diferentes que visita una abeja para su producción; a pesar de ello, se han descrito los siguientes componentes:

Tabla 1. Composición del polen. Fuente: elaboración propia basada en (7).

El polen de abejas contiene los aminoácidos esenciales para el ser humano: histidinaisoleucinaleucinalisinametioninafenilalaninatreoninatriptófano y valina. Los carbohidratos de los cuales se compone son principalmente fructosa y glucosa y los lípidos son ácidos grasos insaturados. Si bien, estos se encuentran en cantidades variables, su presencia en el polen le ha permitido el calificativo de alimento perfecto (8,9).

Otros componentes del polen de abeja no son menos importantes y muestran actividad terapéutica. En primer lugar debe tenerse en cuenta el contenido de vitaminas y minerales que posee el polen, dentro de los cuales se encuentran las vitaminas del grupo B, vitamina C, vitamina E, magnesio, calcio, hierro, zinc y manganeso (4,10).  También se considera una buena fuente de ácidos grasos omega 3, 6 y 9 (poli-insaturados) (11). El consumo de este tipo de ácidos grasos ha mostrado beneficios para la prevención y tratamiento de enfermedades como la enfermedad cardiovascular, artrosis, artritis y el cáncer (12).

El polen de abejas contiene también compuestos polifenólicos y flavonoides. Dentro de los flavonoides que se han descrito se encuentran la quercetina, kaempferol y la isorhamnetina hasta en un 5% de su composición (13). Alrededor de un 0,2% de su composición corresponde a compuestos polifenólicos (14). En buena medida estos componentes explican las bondades terapéuticas del polen de abejas.

Valor terapéutico del polen

El polen de abejas es un alimento con gran potencial en el campo de la prevención y tratamiento de diferentes enfermedades que afectan a la humanidad. A continuación se mencionan los beneficios del consumo regular del polen:

Tabla 2. Valor terapéutico del polen.

Como puede apreciarse los efectos del polen son numerosos e interesantes. El consumo habitual del polen podría contribuir a un mejor estado de salud en la población.

Polen de abejas, desnutrición y seguridad alimentaria

Son evidentes los beneficios del polen de abejas sobre el estado nutricional de los seres humanos. La composición del polen permite pensar en sus posibles beneficios sobre la malnutrición proteico-calórica. En Colombia de acuerdo a la Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2015 (ENSIN) el 54% de los hogares se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, en efecto los departamentos alejados del centro del país muestran una situación más compleja, sin embargo, en todo el país se reporta un rango superior al 39% de los hogares (24).

Los efectos negativos de la desnutrición son bien conocidos, siendo crítica durante los primeros años de vida dado que afecta el desarrollo neurológico y  el crecimiento de los niños (25). En Colombia aún ocurren muchos casos de mortalidad infantil como consecuencia del estado de desnutrición (26); la búsqueda de alternativas que permitan combatirla esta plenamente justificada y es un objetivo de toda la sociedad.

Las características nutricionales del polen hacen pensar en su utilidad para prevenir y controlar la desnutrición. Su contenido de aminoácidos esenciales, proteínas, grasas y carbohidratos, así como su aporte calórico lo convierten en una alternativa útil (8). Aunque existe poca evidencia científica que evalúe su impacto, modelos animales han mostrado, por ejemplo, que su uso durante el embarazo mejora el crecimiento fetal, control del peso materno, niveles de hemoglobina y reduce la mortalidad fetal (27).

Es bien conocido también el efecto benéfico de las abejas y la apicultura (cultivo de abejas) sobre la seguridad alimentaria, según estimaciones de la FAO el servicio de polinización que realizan las abejas tiene un valor de al menos 20 veces el valor comercial de los productos de la colmena consumidos por los seres humanos (28). En Colombia existen pocos referentes al respecto, un estudio realizado en la Universidad Nacional de Colombia sobre dos especies frutales mostró que sin la implementación de modificaciones en la producción, las abejas prestan un servicio de polinización cuyo valor es al menos equivalente a la utilidad que se obtiene con la comercialización de las frutas (29).

La polinización que realizan las abejas es indispensable para garantizar la producción de alimentos en todo el mundo. El uso de la polinización natural de las abejas en la agricultura se considera en la actualidad un elemento sostenible y eficaz para asegurar el acceso y producción de alimentos; la afectación negativa de las abejas conduce a una mayor pobreza y una menor producción de alimentos en todo el mundo (30). El uso de agentes agroquímicos así como la agroindustria desmedida en la actualidad ha amenazado a las abejas en todo el mundo poniendo en riesgo sus funciones ecológicas (31). La producción de polen en el mundo favorece las funciones ecológicas que cumplen las abejas. El consumo del polen como alimento, entonces, además de traer beneficios nutricionales y sobre el estado de salud de las personas, también promueve la agricultura sostenible, el acceso a alimentos y la biodiversidad.

Conclusión

La función ecológica de las abejas es importante en el mundo, su actividad permite garantizar la producción de alimentos y especies vegetales en todo el mundo. El polen de abejas es uno de los productos de la colmena con efectos importantes sobre la nutrición y salud de los seres humanos. El polen es un alimento ideal por cuanto contiene proteínas y aminoácidos esenciales, carbohidratos y ácidos grasos necesarios para el funcionamiento del cuerpo. Se han documentado propiedades terapéuticas del polen de abejas sobre el sistema cardiovascular, osteo-muscular, sangre, hematopoyético y piel. De acuerdo a la evidencia científica disponible existen motivos por los cuales deba recomendarse la introducción del polen dentro de los hábitos alimenticios habituales en la población

La bibliografía y el articulo puede ser consultado en  https://apiterapia.com.co/polen-de-abejas-colombiano/